A medida que el tiempo pasa y yo voy creciendo, me doy cuenta de toda la mierda que me rodea.
No es solo por la gente que pasa caminando a mi lado con la mirada hacía el suelo como si tuvieran algo de lo que avergonzarse, tampoco por toda esa gente que se conforma con vivir en un mundo donde no se nos pregunta que es lo queremos, donde solo nos imponen sus putas normas para que las sigamos como estupidos animales irracionales. No es solo por toda esa gente que duerme en colchones de 6000 euros mientras millones de personas se mueren de frio en la calle y no tienen más que un par de cartones mojados sobre los que caerse muertos.
Hace tiempo me preguntaba si eso era justo, si esa gente de verdad merecía más que otros dormir en ese tipo de condiciones, o si miles de niños tienen que pasar hambre cuando unos cuantos dirigentes cenan en un lujoso hotel un menu que alimentaría a un mínimo de 20 personas, y del que desperdician la mitad.
Creía creer en la justicia, pero no puedo, no creo que eso sea posible.
¿Como va a haber justicia en un mundo donde los policias que agreden a jovenes e inoncentes siguen por ahí sueltos con el peligro que ello trae consigo? ¿Como vamos a creer en un sistema judicial liderado por unos cuantos imbeciles que solo piensan en el bien de su cuenta corriente?
Enhorabuena ser humano, enhorabuena por haber conseguido un mundo en el que la justicia condena antes a un pirata informatico que a un asesino. Por haber conseguido un mundo en